M2 Gluten free, una gran experiencia para los celíacos

Ayer quería gastar mis Yums del Tenedor y vi que una de las opciones para hacerlo era el M2 Gluten free. Es un sitio que me encanta, pero me pilla lejos por lo que siempre que he ido ha sido a tomar un menú porque tenía alguna reunión cerca.

Guillem trabaja cerca, así que me marqué un punto y le dije que le recogía y le invitaba a cenar. Venga, vamos a por un miércoles tonto de cena fuera de casa.

Entramos en el M2 Gluten free y estaba vacío. La cocinera, una chica muy simpática, nos dijo que cenábamos en el Metric, que está justo al lado, y nos acompañó.

Me pareció una gran iniciativa. En el Metric el jueves hay mucho ambiente, incluso hay música en directo, y de esto modo los celíacos podemos disfrutar del espectáculo a la vez que comemos comida que ha estado preparada en una cocina totalmente sin gluten, sin peligro de contaminación cruzada.

Nos sentamos y nos quedamos embobados viendo como la cantante afinaba su voz y colocaba el piano. Después pedimos algo de beber mientras mirábamos la carta. Tenía muchas ganas de volver a probar la Peroni, pero me dijeron que no la tienen para celiacos y me pareció una brillante idea tomar una Mahou. ¡Me encanta y me recuerda mis años en Madrid!

Se nos saltaban los ojos mirando la carta, señores la decisión era muy difícil, tienen mucha variedad y todo es gluten free. Así que las ansias nos pudieron e hicimos una mezcla rarísima. La camarera quería aparentar que era una decisión normal, pero nosotros sabíamos que no.

Y aquí va la gran cena. Empezamos con un poke bowl de salmón en alga wakame. También tenía un huevo a baja temperatura y estaba en su punto ideal para que la yema explotara.

Seguimos con una pizza parmiggiana. La masa era riquísima y los ingredientes eran de primerísima calidad. Soy muy exigente con las pizzas sin gluten, y esta ya tiene mi “approved” de calle.

La verdad es que estábamos muy llenos, pero habíamos pedido un plato de pad thai de ternera y no queríamos dejar de probarlo. Una delicia, pero nos dejó tan llenos nos quedamos con las ganas de atacar los postres.

Todos los camareros del M2 Gluten free son muy simpáticos y serviciales, y me encanta el rollo desenfadado que tienen ellos y el local.

Disfrutamos un ratito más de la música en directo con una bonita versión del Dream a little dream of me, tomamos el último sorbito de cerveza y fuimos pisando las baldosas de la flor de Barcelona hasta llegar a la calle. Antes de abandonar la Diagonal, nos fuimos al local vecino a felicitar a la dulce camarera. Que sepa que sus platos crean sonrisas.

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